Madrid premia la creatividad de los «100 Latinos»

| 8 mayo, 2012 | Reply

Madrid.- Madrid ha distinguido hoy con el premio «100 Latinos» la creatividad y la inteligencia con la que todos ellos han conquistado sus sueños en España, donde han puesto en marcha, con los cinco sentidos, proyectos que han contribuido a enriquecer los ámbitos económicos, sociales y culturales del país.

La Casa de América de la capital española acogió esta tarde la gala de color, sensualidad y satisfacción con que estos cien latinos, acompañados por sus allegados y amigos, han recibido sus premios, un catálogo con una breve reseña de los homenajeados y un diploma conmemorativo, enmarcados en una foto de familia.

Más de 300 personas, además de una nutrida representación de la prensa latinoamericana, han acudido a una ceremonia de reconocimiento a la superación de los cien latinos que un día llegaron a España para hacer realidad un sueño.

Ocho días con sus ocho noches bastaron a Vladimir Cruz, actor guionista y director cubano, para dejarse seducir por Madrid.

Nunca antes había estado en España pero, seis meses después de recoger el premio Goya a la Mejor Película Extranjera de Habla Hispana de 1995, concedido a «Fresa y Chocolate», decidió que la capital sería el único lugar en el que viviría fuera de Cuba.

Cruz, que en 2010 debutó como director con «Afinidades», explicó en una entrevista con Efe que no tuvo que condimentar una ciudad «abierta y acogedora» que le «inspira», cualidades que elegiría para traducir Madrid al lenguaje audiovisual en Cuba.

«Madrid fue muy dulce. Enseguida hice muchísimos amigos y la marcha de la ciudad en su momento era fantástica. Me sentí como en casa», aseguró el joven cineasta, quien reconoció que ha madurado aquí, en Madrid, donde se ha empapado de inspiración y ha encontrado recursos y apoyo para continuar con sus sueños.

Cruz ha saboreado Madrid y, de todos los gustos, se queda con el del jamón, mientras que entre las emociones elige la de poder terminar lo que empieza, la del «deber cumplido».

«¿La de la conquista? No, esa es una emoción que le dejo a los españoles», concluyó.

De superación y humor habló con Efe la escritora uruguaya Carmen Posadas, una mujer de mundo, intensa y elegante a partes iguales, que tiene el «corazón partido» entre su país y España.

«Cuando estoy allá me siento muy española y cuando estoy acá me siento muy uruguaya», confesó.

A Posadas le gusta la disciplina a la hora de ponerse a escribir porque, de lo contrario, «nunca haría nada», hasta el punto de tener que ponerse «una pistola en la sien cada mañana».

Y lo consigue, «mal que bien» lo consigue, como lo demuestran veinte libros de literatura infantil, siete novelas, una decena de ensayos, traducciones a una veintena de idiomas y millones de ejemplares vendidos en cuarenta países, además de galardones como el Premio Nacional de Literatura en 1984 con «El señor Viento Norte» o el Planeta en 1998 por «Pequeñas infamias».

Ahora trabaja en una novela basada en un personaje «real y poco conocido» que cambia la historia de Rusia, y que espera terminar estas Navidades, aunque si tuviera que escribir una obra ambientada en España hubiera elegido una trama de humor.

«La situación es tan terrible que lo mejor es reírse», aconsejó Posadas, que aderezaría la novela con un poquito de crítica social, sin edulcorar, y otro tanto de ironía, ambas aderezadas con una pizca de ternura.

A la escritora uruguaya le cae simpática la sociedad española, es agradable, pero no oculta un prurito de reproche al pesimismo que parece haberse instalado en el ánimo colectivo.

«El pesimismo está bastante injustificado porque España es un gran país y sobre todo tiene un capital humano maravilloso. O sea, que vamos a dejar de llorar porque creo que vamos a salir de ésta y muy bien», auguró.

La intensidad y la fusión de sabores y sentidos la trajo a la Casa de América el restaurador ecuatoriano Michael Ruiz, a quien España le «sabe rico», a comida «fuerte, gustosa, satisfecho, de sobremesa».

Entre sus favoritos está el langostino de Sanlúcar de Barrameda, de la huerta se queda con el tomate raf y entre sus platos principales degusta el estofado de rabo de toro, regado con un bien vino.

La fusión de los ingredientes españoles y uruguayos espera a sus comensales en Madrid que, dice, disfrutan de la comida, del trato y de la sorpresa de los sentidos. EFE

 

Category: CULTURA, INTERNACIONALES

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